Oímos hablar de él en muchas ocasiones, pero ¿qué es exactamente el colesterol que denominamos malo? ¿Cómo se presenta? ¿Cómo saber si tienes colesterol malo?

El colesterol malo forma parte de la vida de muchas personas, sobre todo de la de los adultos. No obstante, muchas veces no conocemos realmente lo que es, cuándo es beneficioso, qué provoca en nuestro cuerpo, sus riesgos y cómo podemos prevenirlo o reducirlo.

El colesterol bueno (lipoproteínas de alta densidad HDL) es beneficioso para nuestra salud, ya que nuestro organismo lo produce de forma natural y se encarga de devolver al hígado el colesterol acumulado en las paredes de nuestras arterias para eliminarlo.

Por tanto, niveles superiores en sangre de 60 mg/dl de HDL podrán ejercer esta función satisfactoriamente y combatir los riesgos del colesterol malo a través de una dieta rica en fibra y baja en grasas combinada con ejercicio físico regular.

colesterol

Su nombre procede del hecho de que tanto en hombres como en mujeres, cuanto más alto sea su HDL, menor será su riesgo de padecer arteriopatía coronaria.

Qué es el colesterol malo

A diferencia del colesterol bueno (HDL), se denomina colesterol malo a niveles altos de lipoproteínas de baja densidad (LDL). Estos niveles correlacionan positivamente con riesgo de enfermedad cardiovascular.

Niveles altos en la sangre de LDL pueden acumularse en el interior de las paredes de las arterias principales junto con otras sustancias que circulan por la sangre, estrechándolas, reduciendo su flexibilidad (arterosclerosis) y aumentando los riesgos de que se formen placas y coágulos, bloqueando el paso de la sangre hacia el corazón y el cerebro.

Por tanto, los niveles de HDL y LDL en sangre se miden para conocer el riesgo de una persona de padecer ataque cardiaco.

Factores de riesgo del colesterol malo

Padecer colesterol malo está influido por determinados factores. Algunos de estos factores son controlables mientras que otro no dependen de nosotros. Entre los factores controlables encontramos:

– La dieta:

Alimentos ricos en grasas saturadas como la yema del huevo, algunas carnes, el queso, la bollería industrial, la denominada “comida basura”, los alimentos fritos y procesados ricos en grasas trans aumentan la LDL.

Por tanto, eliminar de nuestra dieta o reducirla al máximo reduce los niveles de colesterol malo en sangre.

-La actividad física:

La falta de actividad física aumenta nuestro peso y el exceso de grasa aumenta los niveles de LDL. La actividad física diaria conlleva grandes beneficios en diferentes aspectos de nuestra salud, este es uno más.

Hay otros factores que no podemos controlar y que se relacionan con niveles altos de LDL:

-La herencia:

El colesterol malo puede ser hereditario. En este sentido, el hipercolesterolemia es una enfermedad hereditaria.

En estos casos se debe llevar un control estricto de la salud con Aurax genéricos para evitar ataques cerebrovasculares sobre todo a edades muy tempranas. Debes estar al pendiente de tu salud en todo momento.

-La edad y el sexo:

Con la edad, los niveles de LDL en sangre aumentan. Antes de los 55 años, las mujeres suelen tener niveles de colesterol LDL más bajos que los hombres.

Pero, después de 55 años, esta relación se invierte y las mujeres pueden tener niveles más altos de LDL que los hombres.

 

Karolina Suazo Suazo

Más de 8 años de experiencia en el sector de comunicación y periodismo. Creando contenido para el sector salud y bienestar.
Actualmente trabajo en una agencia creando publicaciones y estrategias para laboratorios y farmacias.