Sin duda, la cebolla es uno de los ingredientes más populares en platos deliciosos. En forma de polvo, licuado, entero, picado, molido o en rodajas, casi siempre se usa con otros alimentos: ensaladas, papas fritas, salsas, guisos, encurtidos, platos y todos ellos los puedes conseguir en tu domicilio con solo ordenar en chilis a domicilio. Lo cierto es que a pesar de su rico sabor y versatilidad, algunos comensales la han subestimado, por eso este post está dedicado a una receta popular cuyos héroes son: la cebolla.

Opacos, pero más sabrosos o incluso más sabrosos que las patatas fritas, son una gran opción para comidas rápidas como hamburguesas o pollo frito, e incluso para platos a la barbacoa, como chuletas de cerdo. Sin embargo, son tan deliciosos y sencillos que quedan muy bien como aperitivo o como un delicioso tentempié.

Aros de cebolla pequeños

Origen de los aros de cebolla

Se dice que su origen es completamente desconocido, pero existen registros históricos de recetas que parecen ser la principal expresión o base de lo que hoy es el aro de cebolla original. Al parecer, en el libro “El arte de la cocina fácil y maravillosa”, publicado en 1802, había una receta llamada “Cebollas fritas con parmesano“, que era muy similar a los platos de anillo de hoy.

Aunque muchos creen que aparecieron por primera vez en una edición de 1933 del New York Times de recetas de “cebolla frita” patrocinada por la marca de mantequilla Crico, todavía existe controversia entre esta teoría y la afirmación de que la cadena de restaurantes está extinta. Kirbys Pig Stand, cuyo propietario afirma haber sido el creador de las cebollas en la década de 1940. Como todas las preparaciones antiguas y tradicionales, existen muchas dudas sobre la forma correcta de cocinar. A la hora de freír, es difícil encontrar el mecanismo perfecto para conseguir un resultado crujiente, dorado y, sobre todo, sorprendente. Así que aquí encontrarás la clave para entender cómo hacer los aros de cebolla perfectos y complacer a tu familia e invitados.

Cebollas

Además de adaptarse a prácticamente cualquier procesamiento y uso del sabor a cebolla, las cebollas son una gran fuente de fibra, hierro, potasio, vitamina C y otros micronutrientes necesarios para un rendimiento óptimo. No existe una regla estricta sobre qué tipo de cebolla usar para hacer los aros. A diferencia de las papas, hay algunos tipos que son más adecuados para freír, y esto depende principalmente del gusto de la cocción. 

Cebolla frita

En algunos países se pueden conseguir varios tipos de cebollas, pero para no complicar al lector, distinguimos únicamente las cebollas blancas de las moradas. El primero es ligeramente más suave y dulce, mientras que el tinto tiene un sabor más intenso y especiado. Con cualquiera de los dos anillos puede quedar genial, pero el más utilizado es el blanco.

Algunos expertos de la industria, como Guy Fieri (anfitrión de la cena, Drive-Ins & Dives), afirman que cuanto más dulce sea la cebolla, mejor. Sin embargo, no es realmente necesario utilizar el tipo que tiene más azúcar en su composición. Ahora, si quieres seguir una recomendación personal cualificada, puedes comprobar qué cebollas de tu supermercado favorito tienen más azúcar. cortes

Lo ideal es que no quede ni demasiado grueso ni demasiado delgado. Si son demasiado grandes, es posible que no estén completamente cocidos y será muy difícil freírlos y consumirlos. Por otro lado, si es demasiado delgada, la capa puede ser más invasiva y no obtendrá el sabor y la textura de las cebollas en ningún lado.

Otros prefieren sumergirlos directamente en sabores como cerveza, leche o yogur. Este último es el más recomendado por afamados chefs, y según un estudio especial del diario británico Guardian, es él quien supera las expectativas con anillos perfectos.